LA LITERATURA Y LOS LIBROS

Publicado por Francisca Jiménez en

1. Acabas de recibir el Premio Nacional de Literatura de Uruguay 2020 por el libro El secreto del paraguas rojo. Luego de años de trabajar en la escritura de literatura infantil y juvenil (LIJ), ¿es este un reconocimiento que esperabas para tu carrera de autora?

Los reconocimientos siempre son bienvenidos. No trabajo pensando en ellos, pero cuando los recibo, son un aliento, un impulso. Este libro, que es un canto a la memoria, es muy especial para mí, así que me siento muy afortunada por tener esta oportunidad. Los invito a conocerlo en mi página web www.susana-aliano.com


2. Ahora te encuentras viviendo nuevamente en Uruguay, pero viviste varios años en Mallorca, España. ¿Cómo fue esa experiencia? ¿Volverás a vivir allá cuando pase la pandemia?

Vivir en Uruguay y en España, como creadora de libros, sea desde mi rol como editora o como escritora, me ofrece una posibilidad única, porque tengo la chance de conocer y trabajar para realidades diferentes, ambas con sus fortalezas y debilidades, pero que también generan sinergia e intercambio. En ese sentido, es una experiencia disfrutable y enriquecedora que espero mantener.


3. Eres editora, correctora de textos, escritora y también muy dada a las redes sociales. ¿Cómo se vive la vida en torno a la literatura? ¿Si tuvieras que aconsejar a los jóvenes a seguir la senda de la escritura, qué les recomendarías?

La literatura y los libros son mi mundo. No imagino otra vida. Esta es la que elegí y es en torno a ella que giran las cosas. A los jóvenes que quieran dedicarse a la escritura les sugiero que lean y que lean mucho. El ejercicio de escribir es importante y hacerlo a diario, más, pero escribir sin leer es como tratar de llenar un cuenco sin fondo. Puedes escribir hasta el hartazgo, pero será difícil que ahondes más allá de tu ombligo o que alcances incluso un nivel literario aceptable. La literatura, al final, es una gran cadena de discursos, sucesos, historias, vidas… Para tener derecho a ser parte de ella es requisito fundamental empaparse de las obras de los grandes autores. Eso es lo que permite salir de la esfera individual que reduce y abrir las puertas a la verdadera literatura.


4. ¿Cómo resumirías tu trabajo de editora al alero de editorial Más Pimienta?

Es un trabajo que me apasiona. Trato de hacer libros de calidad y de ofrecer contenidos interesantes y profundos. Genero un espacio en el que intento transmitir una visión del mundo, unos ideales y unos aportes, como ciudadana de la cultura que cree que los libros son una herramienta para construir futuro y transformación, sobre todo en la infancia.


5. ¿Cuáles son los desafíos de la LIJ hoy, según tu visión y experiencia?

Hay muchos desafíos por delante, pero hay uno que no se logra superar y, por eso, para mí sigue siendo uno de los más importantes y vigentes: creer en los niños. Parece una tontería afirmarlo, porque si estamos haciendo libros para ellos es de orden que creamos en ellos, pero no siempre es así. Estoy cansada de ver a autores que menosprecian a los niños con el lenguaje que utilizan o con las propuestas artísticas que presentan en sus ilustraciones; cansada de ver a editoriales que apoyan estas visiones y que no están dispuestas ni siquiera a corregir los textos, algo esencial; cansada de ver a padres o docentes que seleccionan alegremente este tipo de libros y, mucho más, de ver cómo los Estados los siguen incluyendo en sus compras. Mientras existan estas propuestas seguiremos con este desafío en el debe, porque seguiremos diciéndoles a los niños que no son capaces de comprender la literatura y el arte, cuando ellos, en este sentido, podrían ser nuestros maestros.


6. ¿Cómo ves la LIJ de Latinoamérica en comparación a la de Europa? ¿Algo que debamos aprender o al revés, algo que debamos valorar de nuestra LIJ?

Latinoamérica actualmente tiene una gran riqueza en catálogos. Hay muchas editoriales participando en los circuitos comerciales de las ferias internacionales de referencia con libros excelentes y eso ayuda a la difusión de los autores latinoamericanos, que, según mi punto de vista, son muy valorados en Europa. Las propuestas de algunas editoriales latinoamericanas no tienen nada que envidiarles a las europeas. Por otra parte, las editoriales latinoamericanas
están perfeccionando cada vez más la participación internacional, generando visibilidad en las ferias a partir de alianzas dentro del país. Esto facilita la difusión internacional de las obras. No es lo mismo si una editorial debe participar sola en una feria internacional de referencia, como Frankfurt o Bologna, que si lo hace con otras editoriales y con apoyo del país, porque son difíciles de asumir individualmente los costos, sobre todo en el caso de las independientes, que son las que suelen llevar catálogos potentes y diversos. Considero que estamos en un muy buen momento para la literatura latinoamericana en el mundo.

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